Jet Li
Una estrella en el firmamento
Con solo ocho años de edad, Jet Li empezó a entrenar Wushu, en aquel momento su principal objetivo era correr,
saltar y divertirse, más adelante, llegar a ser el campeón de China, pero nunca se imagino que se iba a convertir en
todo un héroe del celuloide. Hoy, a sus 42 años de edad, Jet Li se ha establecido como una de las mayores estrellas cinematográficas de Asia y con reconocimiento mundial gracias a sus habilidades marciales, su carisma interpretativo
y su constante entrega.
Los inicios
Su nombre real es Li Lianjie y nació en la ciudad de Liaoning, provincia de Shenyang en 1963, a los dos años perdería a su padre y su familia se mudaría a Beijing, por lo que se considera hoy en día como un autentico beiginés. A la edad de ocho años Li entraría en la escuela primaria Changjiao en Beijing, por aquella época, todas las escuelas de Beijing mandaban a sus alumnos durante sus vacaciones a asistir al Instituto de Educación Física de Shishahai, allí cada grupo era asignado a las diferentes disciplinas deportivas como gimnasia, natación, fútbol, Wushu, etc. La agilidad innata de Li y su habilidad para saltar no tardaron en hacerse notar y rápidamente fue incluido en el equipo de Wushu. Los entrenamientos eran de unas tres horas diarias durante aquel mes de vacaciones.
Cuando las clases comenzaron de los 1.000 jóvenes que estaban en el Instituto de Educación Física, solo quedaron 20 que permanecían en el equipo de Wushu, liderado por el famoso entrenador Wu Bin. Por supuesto, Li se había asegurado su plaza dentro del equipo gracias a su perseverancia y talento natural.
Así fueron los comienzos de Li, asistiendo a clases durante el día y entrenando Wushu por la noche.
A los nueve años de edad, participaría en su primera competición, de hecho, era la primera competición del Wushu que se celebra después de la Revolución Cultural de los años 60. Técnicamente hablando, este evento fue más bien como una gran demostración, ya que no habían ni premios ni medallas, solo un tipo de galardón a la excelencia. Practicantes de toda China se reunieron en Jinan, capital de le provincia de Shandong para ofrecer lo mejor de sus habilidades marciales. Para Li fue una experiencia muy importante, era la primera vez que salía de Beijing y no tuvo dificultad en obtener el galardón a la excelencia. A partir de ese momento, el joven Li fué notificado de que debería asistir a clases sólo la mitad del día, para poder concentrarse en sus entrenamientos.
En 1974, Li pasó a formar parte del equipo profesional de Wushu de Beijing, ya no tendría que asistir a la escuela, vivía en el Instituto de Educación Física y sólo iba a casa los fines de semana. Ese mismo año Li participaría en el Campeonato Nacional de Wushu coronándose campeón absoluto de China en la categoría juvenil.
Comer amargo
La palabra china para referirse al trabajo duro y sacrificado es Chiku, cuya traducción literal es comer amargo. Esa es la única palabra que conocían los miembros del equipo profesional de Wushu de Beijing. Cada mañana, a las 6:00 a.m. serían levantarlos y en menos de tres minutos tenían que estar en formación en el campo central. Después de una hora y media de práctica, tendrían la oportunidad de lavarse un poco y tomar un ligero desayuno. A las 8:30, la práctica volvería a tomar lugar hasta las 12:00 aproximadamente. Después del almuerzo podrían descansar por la tarde, hasta después de haber cenado, pero a las 7:30 p.m. empezaba otra sesión de tres horas de entrenamiento. Si sumamos las horas, nos damos cuenta que entrenaban unas ocho horas diarias, sin contar las veces en que eran despertados durante su descanso por las tardes para representar ante algún grupo de turistas.
Los siguientes años, Li ganaría todas las competiciones en que participaba, convirtiéndose en unas de las leyendas del Wushu deportivo. En 1979, Li obtuvo un premio especial de Honor al Mérito de primer grado de la ciudad de Beijing. En 1983, fue galardonado con una medalla al Honor Deportivo de ámbito nacional. Dos de sus formas de competición han sido preservadas, una de ellas es su forma de Manejo de Sable, llamada jingangdao (Sable de Diamante) y la otra es su forma de Changquan llamada Qiankunquan (Puño del Universo). Ambas poseen un contenido muy rico, con muchos movimientos complicados.
Del tapiz de competición a los estudios cinematográficos
Desde el año 1974, durante sus numerosas visitas a Hong Kong para realizar exhibiciones, varios productores de cine se interesaron en utilizar aquellos talentosos deportistas. Pero no fue hasta el año 1981 que se llevaría a cabo un proyecto muy ambicioso, rodar una película en el propio Monasterio Shaolin, una adaptación a la historia de los trece monjes guerreros que salvaron al emperador Tai Zong durante la Dinastía Tang. En aquel momento, el Templo Shaolin estaba siendo reconstruido y no existía todavía la estructura de monjes que existe ahora. Rápidamente, los realizadores reclutaron a todos los campeones nacionales de Wushu del momento para mostrar al público las verdaderas Artes Marciales de China sin trucos ni artificios. El joven Li, con tan solo 19 años, desempeñaría el papel principal, y Shaolin Temple sería un éxito rotundo en China como en el resto de Asia. Después del estreno de esta película, miles de jóvenes de toda China dejaron sus casas para viajar hasta Henan con la idea de convertirse en monjes algún día; incluso gente del exterior, de otros países inundarían los alrededores del legendario monasterio, en busca de algo que realmente no estaba allí.
Shaolin Temple recorrería el mundo y la productora cinematográfica no tardaría en reunir a todo el equipo y tratar de repetir la misma fórmula en dos ocasiones más, fue así como se filmo Shaolin Temple 2 : Kids from Shaolin en 1984 y Shaolin Temple 3 : Martial Arts of Shaolin en 1986.
Durante los siguientes 15 años, Jet Li se consolidaría como uno de los actores más famosos y taquilleros de Asia. Sus papeles han sido muy variados, de monje Shaolin a héroes de la patria como Huang Feihong, de oficial de policía a especialista de cine de Hong Kong, de personaje de comics a leyenda del Taijiquan entre otros papeles más.
Esta es la mejor forma que tiene Li para colaborar en la difusión del Kung Fu por todos los territorios del mundo, y esto es sin duda tan solo el comienzo.